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El pasado mes de julio la Unión Europea aprobó el Fondo de Recuperación Europeo, también llamado Next Generation EU, destinado a reactivar la economía europea tras el impacto provocado por la crisis de la COVID-19.

El Fondo de Recuperación Europeo se sustenta en tres pilares:

  • Instrumentos para apoyar los esfuerzos de los estados miembros por recuperarse, reparar los daños y salir reforzados de la crisis.
  • Medidas para impulsar la inversión privada y apoyar a las empresas en dificultades.
  • Refuerzos a los programas clave de la UE para extraer las enseñanzas de la crisis, hacer que el mercado único sea más fuerte y resiliente, y acelerar la doble transición ecológica y digital.

España recibirá 140.000 millones de euros del Fondo de Recuperación Europeo, de los cuales 72.000 millones se darán en ayudas directas. Esta inyección supone para España una ocasión histórica para modernizar su economía en los ámbitos ecológico y digital e impulsar una recuperación económica inclusiva.

En este contexto, la pregunta que sobrevuela entre los empresarios y expertos españoles es a dónde van a ir destinados los 140.000 millones de euros y cómo acogerse a dicha ayuda. Para resolver estas dudas, Sabadell Hub Empresa, el centro de expansión de empresas de Banco Sabadell, ha organizado un webinar a cargo de Blanca Montero, subdirectora general y directora de Negocio Institucional en Banco Sabadell y Sofía Rodríguez, subdirectora general y Chief Economist de la entidad, sobre cómo se prevé que se canalicen estos 140.000 millones de euros, con especial foco en los riesgos y las oportunidades que ello ofrece en el ámbito de la pequeña y mediana empresa, así como las potenciales alianzas futuras que cabe establecer con el sector financiero. 

Blanca Montero ha abierto la sesión poniendo foco en el contexto provocado por la crisis sanitaria a la que se ha referido como asimétrica y compleja por su afectación diversa según cada país. En el ámbito europeo, los líderes de la Unión Europea han llegado a un acuerdo para estimular la reactivación económica, destinando un importe de 750 millones de euros. Una cifra que Blanca ha calificado como impresionante y que amplía en un 70 % el presupuesto europeo, lo que supone un 1 % del PIB de la propia Unión Europea. Sofía Rodríguez, a su vez, ha destacado la relevancia del importe del plan acordado por los dirigentes europeos. La clave del acuerdo, según Sofía, focaliza en la transformación del tejido productivo en los ejes de la Digitalización y la Sostenibilidad.

“La COVID-19 no solo es una crisis severa, también ha acelerado las tendencias subyacentes relacionadas con la digitalización que ya estaban ahí; estos fondos están pensados para acompañar a las empresas en su modernización” ha afirmado Sofía.

Asimismo, Sofía ha destacado la cohesión económica que supone este acuerdo: “Con este fondo se está reforzando la Unión Europea y creando una vía de liderazgo en el ámbito de la sostenibilidad”. Para la Chief Economist, estos fondos de recuperación son un cambio de paradigma respecto a las ayudas que hubo en la anterior crisis con medidas más enfocadas a la austeridad, control fiscal y deuda pública. Ahora el foco se centra en el impulso de la transformación de la economía. Y es que el Next Generation EU incluye mecanismos de recuperación y resiliencia y tiene como finalidad apoyar la inversión y reformar la economía para que aumente el potencial de crecimiento económico de los países miembros.

Según Sofía, los condicionantes europeos exigidos a los países miembros se centran en dedicar los fondos a los objetivos europeos de Sostenibilidad y Digitalización que contempla el plan y a las recomendaciones que impone el semestre europeo, que en el caso de España estarían relacionadas con evitar el fraude, reducir el abandono escolar o la sostenibilidad del sistema de pensiones, entre otros. En definitiva, mejorar el estado de derecho y fortalecer las instituciones.

Por lo que respecta a los plazos y la activación del Fondo, Sofía ha comentado que se trata de un instrumento enmarcado en el presupuesto europeo de 2021-2027 que necesita aprobarse. Una vez esté aprobado y entre en vigor el nuevo marco presupuestario, cada Gobierno de cada país debe mandar su Plan de Recuperación y Resiliencia a la Unión Europea; hay un plazo de dos meses para validarlo y después pasa al Consejo, que tiene un mes para aprobarlo. “En el mejor de los casos, hasta finales de marzo no empezarían los desembolsos a los países siempre y cuando se cumpla con los compromisos contemplados en el Plan”, ha puntualizado Sofía.

El Fondo de Recuperación Europeo está destinado a la transición ecológica y la digitalización pero la clave del éxito, según Sofía, reside en la canalización de los fondos para que lleguen a todas las pymes y a la economía productiva. “No vale con suscribir los fondos en el ámbito público, debemos capitalizar estos fondos para que lleguen a todo el tejido empresarial”, ha destacado. Medir el impacto socioeconómico y ecológico de la actividad empresarial es igualmente importante y es lo que Europa nos pedirá y lo que deberemos reportar para certificar que somos capaces de hacerlo. Por ello, en el propio diseño de las ayudas se debe reflejar el grado de consecución de estos objetivos, recomienda Sofía.

El importe de los fondos es tan elevado (corresponde al 5 % PIB de España) que cobra relevancia la manera como se va a hacer toda esta operativa y sus trámites administrativos. En relación con esto, Sofía afirma que hay una discusión abierta relacionada con la simplificación de los trámites y cómo colaborar con el sector privado para que lleguen los fondos a la economía.

A la pregunta que plantea Blanca sobre la asignación sectorial del Fondo, Sofía responde que los fondos están dirigidos a unos sectores determinados y la cuantía de las ayudas no será proporcional al tamaño de los sectores ni a los sectores más dañados por la COVID-19. “Construcción, Utilities y Telecomunicaciones será los sectores más beneficiados de los fondos”, afirma Sofía y añade que hay que ser conscientes de que no son solo los sectores que reciben ayudas directas los beneficiarios de los fondos, pues estas actividades tienen a su vez actividades relacionadas y auxiliares que se verán beneficiadas, habrá un efecto arrastre y ningún sector de actividad quedará excluido.

El sector de la construcción será una actividad prioritaria, muy presente en los 30 proyectos tractores de las ayudas europeas que arrastran a muchas pymes que forman parte de estos proyectos. Dentro del sector de la construcción, los proyectos clave serán los de rehabilitación de viviendas en términos energéticos. En cuanto al sector industrial, eléctrico, automoción, maquinaria, bienes de equipo, baterías y almacenamiento serán los principales para generar una cadena de valor para toda la economía española. La generación de energías renovables descansa en el proyecto de hidrógeno verde y las fotovoltaicas.

“Europa ha hecho los deberes poniendo la arquitectura y los objetivos en los fondos y España ha anticipado las líneas maestras del plan. Ahora es el turno de las empresas, de pensar en los proyectos que tienen que llevar a cabo para impulsar una transformación digital y ecológica. En enero arrancará el plazo para presentar estos proyectos de transformación binaria y que además nos van a financiar, pero hay que hacerlo bien para ser competitivos. Es una oportunidad histórica para las empresas y no la podemos desaprovechar”, ha resaltado Sofía. 

Sobre el rol de los bancos, Blanca ha asegurado que podemos jugar un papel clave en este proceso a la hora de canalizar los fondos europeos, consiguiendo el efecto multiplicador del sector privado que se necesita.

Las empresas van a necesitar distintos tipos de financiación según su tamaño, actividad o sector, y en la banca tenemos todos estos instrumentos en funcionamiento, que además contemplan soluciones de capital y productos híbridos entre capital y financiación, ha comentado Blanca. “Hemos demostrado la capacidad para desarrollar soluciones financieras para todo tipo de empresas y vamos a estar a la altura. Tenemos experiencia reciente: desde el inicio de la pandemia, todas las entidades hemos puesto nuestras capacidades y recursos a disposición de las empresas y las familias”.

Blanca ha recordado que Banco Sabadell puso en marcha el Plan de Acompañamiento para ofrecer soluciones para facilitar los cobros a distancia y no presenciales, por ejemplo. Todo esto en un tiempo récord, teletrabajando y con profesionalidad y responsabilidad acorde con el momento que estábamos viviendo.

Además, los bancos hemos entrado mucho más sólidos que en la crisis de 2008 tanto en términos de capital como de liquidez y apalancamiento. Estamos jugando un rol determinante facilitando la financiación necesaria y la coordinación entre todos los partícipes de la economía (gobiernos y entidades).     

Las entidades financieras tenemos un papel de conexión entre pymes y organismos públicos y llevamos tiempo trabajando con estos organismos intermedios distribuidores que canalizan los fondos con los mecanismos que promueven la inversión privada y para que las pymes puedan acceder a las ayudas con facilidad.

Según Blanca, es necesaria la colaboración público–privada para la simplificación de los trámites, también la necesidad de facilitar el acceso de las pymes a la licitación pública, y esto requiere el cambio de las leyes para la ejecución del Plan Nacional en los plazos y el acceso de las pymes a estos fondos.

Para Blanca, estamos ante un reto más positivo e ilusionante como país que nos permite mirar hacia delante. La prioridad de todos tiene que ser que estos fondos se puedan empezar a repartir cuando antes y se maximice su impacto. Es el momento de las alianzas y las colaboraciones y que todos tengamos un papel que desempeñar, porque la eficiente distribución y los objetivos que persiguen son una oportunidad que no podemos desaprovechar.

“Somos un Banco de empresas y nuestro foco ha sido siempre ayudar a nuestros clientes a crecer y desarrollarse; somos referentes en digitalización y en la internacionalización y con este plan vamos a ser un actor importante en esta nueva etapa”, ha destacado Blanca, y ha concluido comentado que Banco Sabadell ha organizado un grupo de trabajo para informar a nuestros clientes y alentarles a participar en el proceso de transformación de nuestra economía.

Por último. Blanca ha recordado que “somos un Banco socialmente responsable siempre al lado de las empresas y construyendo junto a ellas soluciones a largo plazo”.

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