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El sector de la construcción será uno de los más beneficiados por el Fondo de
Recuperación Europeo. La vivienda recibirá un total de 2.253 millones de euros, de los
que 1.651 millones de euros provienen de las ayudas comunitarias, y lo que supone el
mayor presupuesto de la historia.

Con el objetivo de reparar los daños económicos y sociales provocados por la
pandemia del coronavirus, la Unión Europea (UE) consiguió aprobar el pasado mes de
julio el Fondo de Recuperación Europeo, un paquete financiero que asciende a
750.000 millones de euros.

Debido al gran impacto que ha tenido la COVID-19 en España, nuestro país será uno de
los mayores beneficiarios, ya que recibirá 140.000 millones de euros, de los cuales,
72.700 millones de euros llegarán en forma de transferencias (ayudas directas). Para
ello, el 70% deberán ser comprometidos mediante diferentes proyectos entre 2021 y
2022. Así, el Gobierno pretende movilizar esta cantidad en los próximos tres años.

¿A qué se va a destinar el presupuesto?

Tal y como se refleja en los Presupuestos Generales del Estado de 2021, los cuales ya
incorporan parte de estas ayudas europeas, en concreto 27.436 millones de euros, el 
sector de la construcción recibirá́ en total de 6.347 millones de euros para programas de rehabilitación de viviendas en términos energéticos así́ como para el
mantenimiento y la realización de nuevas infraestructuras. En especial, la partida de 
vivienda obtendrá el próximo año el mayor presupuesto de la historia, es decir, 2.253
millones de euros, lo que supone un aumento de casi un 368% respecto a la cantidad
destinada en 2020. De esta cuantía, 1.651 millones de euros provienen de las ayudas
comunitarias.

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), competente en la
materia, prevé destinar el presupuesto al acceso a la vivienda por parte de los jóvenes
y de los colectivos vulnerables, a la ampliación del parque público de viviendas
asequibles de alquiler social y al fomento de la rehabilitación. Precisamente, este
último se enmarca en el objetivo establecido por la UE de alcanzar la neutralidad 
climática en 2050, puesto que, en Europa, los edificios son responsables del 40% del
consumo de energía total y del 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero
generados durante la construcción, la utilización, la renovación y la demolición de la
edificación.

La mayor partida corresponde a los programas de rehabilitación, con un importe de
1.620 millones de euros procedentes de los fondos europeos. Por un lado, de esta
cuantía, se destinarán 70 millones de euros para la rehabilitación sostenible y digital de edificios públicos, y, por otro lado, 1.550 millones de euros para programas de
rehabilitación para la recuperación económica y social a desarrollar a través de las
comunidades autónomas. Desde Banco Sabadell consideran que “la realización de este
tipo de actuaciones tendría un impacto positivo en términos económicos y de empleo
y podría beneficiar a altas capas de la población”.

Transición ecológica

Los proyectos en materia de rehabilitación se incluyen en la apuesta tanto de la UE
como del Gobierno por la transición ecológica, uno de los dos vectores de transformación del Fondo de Recuperación Europeo y que supone el 37% del total de
las ayudas europeas. Con todo, se prevé que, durante los próximos tres años, se
rehabilitarán más de 500.000 viviendas con el objetivo de hacerlas más eficientes
desde el punto de vista energético. En este escenario, el Plan Nacional Integrado de
Energía y Clima (PNIEC) de España proporciona el marco director del Plan de
Recuperación, Transformación y Resiliencia de España, a través del cual el Ejecutivo
nacional prevé la renovación de 1,2 millones de viviendas en los próximos 10 años, con
foco en la envolvente térmica de los edificios.

En el ámbito de las infraestructuras y de los ecosistemas resilientes, la inversión total
prevista es de 11.527 millones de euros, un importe que dobla la estimación de 2020.
En este caso, estas inversiones se canalizarán a través de dos Departamentos
Ministeriales: el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), que
dispondrá de 8.030 millones de euros; y el Ministerio para la Transición Ecológica y el
Reto Demográfico, que contará con 3.182 millones de euros.

Entre las principales actuaciones en infraestructuras, se prevé́ el acondicionamiento y
la mejora de carreteras, la construcción de variantes y la ejecución de circunvalaciones,
así́ como la realización de proyectos que potencien las conexiones con puertos y
aeropuertos. Además, se pretende renovar la red ferroviaria de cercanías, completar la
red ferroviaria de alta velocidad y mejorar el transporte ferroviario de mercancías.

¿Qué proponen las patronales?

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras
(Seopan) y la Asociación Española de Empresas de Ingeniería, Consultoría y Servicios
Tecnológicos (Tecniberia), las patronales del sector, han propuesto el desarrollo de
2.277 actuaciones elegibles por los fondos europeos agrupadas en 11 macroproyectos
tractores y que aglutinan una inversión total de 100.428 millones de euros, de los
cuales estiman que solo el 12,7% podrían financiarse mediante los fondos europeos
(12.754 millones de euros). En cambio, el resto, un 87,3%, se financiaría mediante
capital privado. En la misma línea, la Confederación Española de Organizaciones
Empresariales (CEOE) ha presentado 21 iniciativas estratégicas para la recuperación y
la transformación de la economía española. Además, también aboga por la necesidad
de la colaboración público- privada, con el objetivo de multiplicar el efecto de los
fondos europeos y de poder llevar adelante todas estas actuaciones.

Es por ello, por lo que el Gobierno ya trabaja en el Plan de Inversiones y Reformas 
2020- 2022, con el que pretende movilizar 2.000 millones de euros. Una parte de esta
cuantía puede proceder de los fondos europeos, aunque también requerirá el apoyo
de la inversión privada.

Digitalización

La digitalización es el segundo vector de transformación del Fondo de Recuperación
Europeo. Para ello, España prevé destinar el 33% de los fondos europeos a esta tarea,
un porcentaje superior al del 20% fijado por la Comisión Europea.

Además, la transformación digital también se tendrá en cuenta en el sector de la 
construcción, como por ejemplo a través de la incorporación de tecnología de
modelado digital o mediante las edificaciones inteligentes para mejorar la eficiencia
ambiental.

Según destacan desde Banco Sabadell “las pymes especialmente deberían aprovechar
los fondos europeos destinados a la digitalización en un contexto donde el sector de la
construcción en España es muy poco tecnológico”.

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